domingo, 23 de noviembre de 2008

Catalán y Valenciano

A raíz de la lectura de este artículo en un panfletillo de humor desinformativo, [en el que, usando tergiversaciones y recursos lingüísticos casi ilegales, nos indican que una "nueva" (véase al respecto esta noticia fechada en marzo) oficina de derechos lingüísticos recogerá denuncias contra organismos que nieguen la posibilidad de ser atendido en valenciano - una lengua co-oficial en ese territorio y, por tanto, tan digna como el castellano], me viene a la cabeza una de las típicas cuestiones con las que nos machacan los políticos de turno para que nos peleemos mientras ellos se esconden sin resolver los problemas realmente importantes: la dicotomía valenciano-catalán.

Cierto es que la primera literatura romance en tener un siglo de oro fue la catalana... con autores como Joanot Martorell (Valencia, 1405/1415 - 1468), Ausiàs March (Gandía, 1397? - Valencia, 1459). Y es que diccionarios y enciclopedias de antes de 1965, hablaban del "valenciano" como "idioma latino hablado en la mayor parte del antiguo reino de Valencia". También podríamos mencionar a San Vicente, que viajaba por Europa hablando en valenciano y no catalán. Sin embargo, no es menos cierto que a día de hoy, las lenguas que se hablan en Cataluña, Valencia, Baleares, Andorra, el sur de Francia y ciertas zonas de Cerdeña son todas la misma.

Es un hecho: un valenciano y un catalán hablan en sus respectivas lenguas regionales y se entienden. Aparte del acento, que puede ser más abierto o cerrado, hacer mayor hincapié en ciertos fonemas, o que algunos vocablos o conjugaciones cambien de vez en cuando (cosa que también sucede con el español latinoamericano y no por eso deja de ser español), no hay problemas de comprensión. Pues entonces es la misma lengua. De hecho, los filólogos, como Josep Ballester, que son los que entienden del tema, así lo confirman (véase, por ejemplo, esta nota de prensa). Pero mientras tanto, ahí están los políticos, dando baza, enfrentandonos a unos contra otros, poniendo trabas con exámenes diferentes e incompatibles en ambas regiones (siendo necesaria la intervención del Tribunal de Justica para desmentir las estupideces de ciertos políticos como F. Camps) y riéndose de los pobres que le siguen el juego.

Sobre el nombre de la lengua, asunto que da muchas bazas al gobierno, ¿qué más dá que se llame catalán aunque se hable en Valencia? ¿Tiene algún problema la gente al llamar su lengua castellano aunque no vivan en Castilla? ¿Tienen algún problema los latinoamericanos al llamar español a su lengua o los estadounidenses al llamar inglés a la suya? Como ya sabemos, la unidad lingüística no implica la política ni territorial, pero un montón de lobotomizados va soltando por ahí "llengua catalana, països catalans" sin saber realmente de dónde proviene la denominación. Resulta cuanto menos curioso, sin embargo, que cuando uno escucha esto mismo en boca de personas como Carod Rovira a las que después les sienta fatal propuestas como la denominación mixta "catalán-valenciano" para referirse al idioma.

En definitiva, otra cortina de humo con la que los políticos nos quieren enfrentar -ya se sabe la máxima que ha funcionado desde tiempos inmemoriales: divide y vencerás- para que tengamos la mente ocupada en cosas que realmente no tienen importancia, mientras los verdaderos problemas (crisis, paro, delincuencia, vivienda) siguen sin solucionarse. Y mientras tanto, los verdaderos objetivos de un idioma, la comunicación, la posibilidad de unir a todos los que lo hablan mediante la comprensión, y la creación de un vínculo común, quedan relegado a un segundo puesto.

4 comentarios:

Vicen dijo...

Está bien poner como conclusión que lo importante no es la denominación de la lengua sino otros asuntos como la crisis, pero dedicar una entrada del blog para hablar del asunto... no tiene demasiado sentido. Directamente, no hables de él :)
Y es más, dejas muy clara tu posición, lo que se habla en Valencia es catalán. Perfecto.
Hablas de política, que esta batalla sobre la denominación de la lengua tiene su origen en ella. No sé, mis abuelos decían que hablaban en valenciano, y a ellos lo mismo les dijeron sus abuelos... ya estamos hablando del siglo XIX. Y a mis abuelos les parecía increíble que se cambiara el nombre de su lengua por otra que nunca había estado emparentada históricamente con ella, hasta la fecha de hoy.
Yo prefiero el testimonio de mi familia. Llamaré a mi lengua materna: valencià. Siento que te pueda ofender.
Pero podría hablar sobre la ortografía del catalán y del valenciano, que en apellidos te da una pista de lo que era y lo que es ahora... por qué 'cavallé' y no 'cavaller', 'solé' y no 'soler'. Está claro que antiguamente en catalán aspiraban las r finales en su ortografía, ¿por qué no lo hacen ahora si continuan aspirando las r finales cuando hablan? La ortografía valenciana ha influido mucho en la catalana antigua (ViCH, ch final) y actual (cavalleR, sumanT, las mayúsculas las aspiran pero no lo hacemos los valencianoparlantes), y teniendo en cuenta que la literatura del siglo de oro la aporta Valencia, y en memoria de mi familia, yo apoyo la unidad de la lengua pero que, con justicia, se la llame Valenciano.

Asgard dijo...

Es cierto, como tú dices, que no resulta demasiado coherente dedicar una entrada al tema al mismo tiempo que digo que ésa es precisamente la intención del gobierno para distraernos. En cierto modo, digamos, he caído en la trampa; pero por otra parte aviso para que el resto de lectores no caiga también.

Sobre la denominación del idioma, en ningún momento digo que lo que se habla en Valencia sea catalán (o, recíprocamente, que lo que se habla en Cataluña sea valenciano); simplemente defiendo que se trata de lo mismo, independientemente de como quieras llamarlo.

Está claro que, si nos guiamos por un estudio histórico, el idioma debería denominarse valenciano (no hace falta más que ver el gentilicio de los autores que menciono en el texto) y en ese aspecto también tenían toda la razón del mundo tus bisabuelos cuando, al igual que Vicent Ferrer, decían que su lengua era el valenciano.

Sin embargo, bien sabido es que la historia la escriben los "vencedores" (nótese un cierto hincapié en este entrecomillado), y ya sabemos el contexto político-social que ha vivido el este de España en las últimas décadas. Diría que en ese aspecto (y aquí es donde entra la política), el gobierno catalán ha sabido jugar mejor sus cartas y ha sido el que se ha llevado el gato al agua.

El problema, como siempre, es que los políticos hacen una gala descarada de intrusismo profesional en el terreno de la filología, donde el que hacen y deshacen, ordenan, mandan, normalizan y normativizan sin tener ni la más remota idea de lo que están haciendo, partiendo de unos intereses que nada tienen que ver con la lingüística.

Posiblemente pise terreno peligroso ahora, pero diría que, aunque lo que se hablaba hace unos pocos años en Valencia fuera valenciano, ahora tiende más a catalán, precisamente por esa extraña normativización política que se ha sufrido. El ejemplo más claro, las pequeñas discusiones cuando de pequeños descubríamos que las palabras que nos enseñaban en el colegio no eran ni de lejos las usadas por nuestros progenitores. En este tema, sin embargo, seguro que tú tienes más conocimiento y experiencia y, desafortunadamente, mis apuntes se encuentran en paradero desconocido, a un par de países de distancia.

Bentxi dijo...

lo que esta claro es que nuestros ancestron inventaron los idiomas para comunicarse entre ellos y facilitarse la vida, en otras palabras unir esfuerzos, y hoy en dia en este pais de gil... los usamos para dividir a la gente y cerrar puertas, y despistar de lo verdaderamente importante como llegar a fin demes y darte algun capricho.

Anónimo dijo...

Aviso para navegantes y para los que escriben el neologismo Marxalenes.
Juan B. Viñals Cebriá
Marchalenes y el neologismo Marxalenes, son dos nombres corrompidos, como diría el venerable Roque Chabás al no guardar ninguna relación semántica con el originario MARJALENA (val) Siglo XV. Justo es reconocer que las voces valencianas eran muy difíciles de captar por los oídos de la amalgama de personas que componían las huestes de Jaime I, tal como nos queda demostrado en el Repartiment, donde aparecen distorsionados los nombres de ciudades y pueblos valencianos, entre ellos se encuentra nuestro poblado MARJALENA, con los fonemas MARCHILIENA / MARCHILIENAM. (Advertencia histórica hasta bien entrado el siglo XIII solo se reconoce los condados de Osona, Besalú Gerona y Barcelona. Por lo tanto será después de la conquista del reino de Valencia, cuando se conformó la nueva región del nordeste peninsular que pasaría a denominarse Cataluña).
Decir por siempre y para siempre, que por haber nacido o ser habitantes donde antaño se encontraba la conca (hondonada) y aledaños donde se conformaban las terres marjalenques a la vera del río, en el septentrión de extramuros de Valencia ( el territorio alcanzaba desde Campanar hasta l'Alcúdia, junto el puente de Serranos, en la parte izquierda del río Turia), nuestro gentilicio es por lo tanto el de MARJALER / MARJALERA.
Nuestra pregunta es: ¿Porqué la Academia Valenciana de la Lengua y sus acólitos, lo mismo que el Ayuntamiento de nuestra ciudad, que en otras cuestiones tanto han mejorado este viejo-raval-, pero lamentablemente nos privan de algo muy intimo cual es nuestro histórico y eufónico nombre y por lo tanto quieren que ignoremos nuestro gentilicio al rotular con este vejatorio cartel donde dice.-Parque de Marxalenes?
“La filología (del latín philologĭa y éste del griego φιλολογία filología, “amor o interés por las palabras”) es la ciencia que se ocupa del estudio de los textos escritos, a través de los cuales pretende reconstruir, lo más fielmente posible, la cultura que dio lugar a esos textos y que subyace a los mismos. El filólogo se sirve, por tanto, del estudio del lenguaje, la literatura y demás manifestaciones escritas, en cuanto constituyen la expresión de una comunidad cultural determinada (…)”. Parágrafo de Wikipedia. Quede que claro que los que hemos nacido, los moradores o los que trabajaban en les terres marjalenques de vora-riu Turia, somos Marjalers, y no Marxaleners, conocer la diferencia es solo cuestión del estudio de la ciencia.